jueves, 25 de marzo de 2010

Berger y Luckmann

La realidad aparece aquí como una construcción humana, que estudian desde la sociología cognitiva, e informa acerca de las relaciones entre los individuos y el contexto en el que se desenvuelve su dimensión social.
El análisis fenomenológico de Berger y Luckmann permite un acercamiento a lo cotidiano, a la vida diaria, porque es la vida diaria, como radiografía habitual del acontecer, la imagen más visible y reconocible de la realidad. En ese escenario, conocen las pautas de comportamiento, los actores y los agentes de la dinámica social, los mecanismos de socialización que llevan al equilibrio cotidiano y predeterminan el ‘everyday life’, la vida diaria, donde el ‘sentido común’ es la ley común de las relaciones. Los problemas sobrepasan esas pautas, son la sorpresa de lo no común, de lo inhabitual, de lo no cotidiano.
El individuo aparece como un producto social –el homo socius-, definido por las sedimentaciones del conocimiento que forman la huella de su biografía, ambiente y experiencia. Circunstancias que determinan el rol que va a jugar en el espacio social. El espacio social no forma parte, pues, del orden natural, sino que es una construcción, eso sí basada en la naturaleza humana, que tiende a la búsqueda de la estabilidad, por lo que esa ‘necesidad antropológica’ de orden se transforma en un orden social, en una construcción artificial.
La realidad social nace de una construcción dialéctica continuada, depurada por el consenso de sus actores, que es el que da identidad a la estructura social. La comunicación juega un papel significativo en el proceso de construcción social de la realidad. Por un lado, las relaciones personales, como base del consenso, pero también la comunicación socializadora de las instituciones que fijan las pautas de la convivencia y la participación, y, lógicamente, la específica de los medios, que contribuyen a la distribución social del conocimiento y el reforzamiento del consenso institucional en el que se asienta una sociedad concreta. Al tiempo, sirven para que las matrices que describen el ‘sentido común’ en una sociedad dada sirvan a la formación de un ‘universo simbólico’. Una tarea de administración del conocimiento, pero también de los ‘mecanismos de mantenimiento’ que le aportan estabilidad y durabilidad. Este papel de los medios está legitimado por la aceptación de su función, lo que les confiere un carácter de institución social.

2 comentarios:

  1. Revisado - Tercer Ciclo 6 - 29/03/2010

    ¿Homo socius? ¿De dónde salió ese concepto?

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  2. El Hombre es un Producto Social y a la vez un productor de Sociedad. El Homo Socius se define por la asimilación del conocimiento-aprendizaje social- que forma su biografía, le adapta a su ambiente y configura su experiencia vital.
    El sujeto social, Homo Socius, es un ente activo, produce y ordena “la realidad” construyéndola discursivamente por medio del lenguaje.

    fuente:
    http://foros.periodistadigital.com/viewtopic.php?t=11681

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